LA MEDITACIÓN MODIFICA EL CEREBRO

Brain-wavespor Tanis Helliwell

 

Casi todas las disciplinas espirituales proclaman la importancia de la meditación, las plegarias, la contemplación y el silencio. Los beneficios más evidentes que mencionan aquellos que meditan son mayores sentimientos de paz y calma, y un mejor control del estrés de la vida cotidiana. También existen otros beneficios que reciben quienes meditan que los hace más eficientes a la hora de manifestar sus deseos en la vida.

Los cerebros de quienes meditan

Los exámenes cerebrales de quienes meditan demostraron que las oscilaciones neuronales que permiten el pensamiento unificado se producen más frecuentemente en ellos. ¿Qué significa esto? El pensamiento unificado nos permite ser más creativos, intuitivos, y pensar fuera de la caja. Unifica la información de cada lado del cerebro que permite que la parte racional se comunique con la emocional o, en otras palabras, que esas oscilaciones neuronales integren la mente con el corazón y el alma.

La espiritualidad y el cerebro

Andrew Newberg, el autor de How God Changes Your Brain, es neurólogo y trabaja en la Universidad de Pensilvania. Llevó a cabo escaneos cerebrales de monjas franciscanas, budistas, pentecostales, sijs y sufíes mientras oran o meditan, como parte de su objetivo de esquematizar los efectos que ejerce la espiritualidad sobre la mente. Él cree que no hay una zona destinada a “Dios” en el cerebro y que cuando uno se compromete realmente, que es lo que se observa usualmente en las prácticas espirituales, se activan distintas zonas del cerebro muy fuerte y profundamente. Cuando pensamos en el espíritu, en el Creador, en la fuerza de vida universal de manera positiva, se ve afectada la parte del cerebro que nos hace sentir más compasivos, más amorosos, y más piadosos tanto con nosotros mismos como con los demás. Además, las personas que poseen estos sentimientos positivos acerca del creador tienen niveles más bajos de depresión y ansiedad.

Newberg también descubrió que muchas técnicas de meditación diferentes tienen el mismo efecto. Y que no se tarda mucho tiempo en gozar de los beneficios. En el estudio de Newberg, escanearon el cerebro de personas que nunca habían practicado la meditación y luego los entrenaron en prácticas simples de meditación. Los individuos meditaron 12 minutos por día. A las ocho semanas, Newberg los evaluó nuevamente y observó mejoras significativas en las pruebas de memoria y en las medidas emocionales, tales como la ansiedad, el enojo y la tensión. Imagina entonces, ¿cuáles serían los resultados si dedicáramos incluso más tiempo a la meditación todos los días? Parece que los resultados son acumulativos, con lo que cuanto más meditemos, mayores serán los resultados.

¿Cómo funciona?
Newberg descubrió que una de las áreas más importantes que se ven afectadas durante la meditación es el lóbulo frontal del cerebro, que nos ayuda a concentrar la atención. El lóbulo frontal también produce el sentimiento de compasión y regula las emociones. En aquellos que meditan, el lóbulo frontal es más activo en esas áreas que en aquellos que no meditan. Curiosamente, el lóbulo se mantiene activo incluso durante el descanso, cuando los individuos no están meditando. Esto significa que los efectos se vuelven parte de toda la vida del individuo, y no algo que hacen solamente durante un momento del día. Por el contrario, aquellos que tienen emociones negativas, como enojo y resentimiento, hacen que sus cerebros funcionen de manera menos efectiva. En última instancia, la fe, el optimismo y una mirada positiva hacia la vida ayudan a que el cerebro y el cuerpo estén sanos.

Los efectos positivos de la oración y la meditación sobre el mundo

En los años ’60 y ’70, Maharishi, famoso por entrenar a Los Beatles en meditación trascendental, dijo que, si el 1% de las personas meditaran, habría paz en el mundo. Maharishi no es el único que piensa esto, ya que, si meditamos por los otros y por la Tierra, la energía que se dirige a ellos los sana. Esto funciona de esta manera porque el pensamiento es energía, y siempre se producirá un cambio en el lugar hacia donde la dirijamos.

El doctor en medicina Larry Dossey ha escrito muchísimo acerca de las investigaciones que se hicieron sobre los efectos de la oración. Se llevaron a cabo estudios en los cuales se reunió a un grupo de personas para que recen por pacientes que no conocían que habían sido sometidos a cirugías cardíacas. Los pacientes que recibieron las oraciones mejoraron mucho más que aquellos que no las recibieron. Se registraron menos fallecimientos y se recuperaron más rápidamente. Además, no había diferencias si las oraciones provenían de un cristiano, un judío, un hindú, etc., ya que lo importante era el efecto positivo de la oración.

En la vida ocupada que actualmente llevamos, es muy fácil llenar la agenda con actividades y no encontrar un momento para meditar, orar y contemplar la belleza del mundo y lo gloriosa que es la vida. También puede que nos sintamos culpables por no hacer suficiente por la Tierra y por los demás. Ni la sobrecarga de trabajo ni la culpa son beneficiosas. Meditando y orando por los demás, por la Tierra y por nosotros mismos diariamente podemos marcar una diferencia positiva en el mundo, así como alcanzar mayor paz.

Tanis Helliwell, M.ED., founder of the International Institute of Transformation, is the author of the recently released DVD Spiritual Transformation: Journey of Co-creation. She is leading a Retiro de meditación from July 23-30 at Diamond Heart located on the seacoast north of Vancouver. For information visit www.iitransform.com.