Los ancestros nos sanan actualmente

por Tanis Helliwell

Cada uno de nosotros tiene distintos tipos de ancestros, desde los físicos hasta los de nuestras vidas pasadas y los que tuvimos antes de convertirnos en los humanos que somos hoy en día. Los ancestros no están en el pasado, sino que están constantemente presente, aquí y ahora, y nos influencian en la vida cotidiana, ¡pero solo si se lo permitimos! En nuestra cultura occidental, la falta de uso y de creencia ha roto el vínculo entre nosotros y nuestros ancestros.

Los recuerdos ancestrales se revelan cuando algo que sucede en nuestra vida interior y exterior los dispara. Podría ser un problema físico que la medicina no puede curar o un trastorno psicológico que la terapia no puede curar. Las piezas del rompecabezas comenzarán a encastrarse y verás que aparece un patrón. Pero no se rebela todo de una vez. Un rompecabezas complejo requiere toda tu participación y voluntad para armar toda la imagen. Así es como se hace conocer el inconsciente. A medida que avanzas en el viaje, la imagen se va volviendo más clara hasta que puedes observarla por completo.

La epigenética

Nos hallamos en los inicios de la nueva ciencia de la epigenética, que indica que las heridas que sufrimos nosotros y nuestros ancestros alteran los genes. Estas heridas dejan marcadas cicatrices moleculares en forma de memorias que se adhieren al ADN y se transmiten a los descendientes. La epigenética prueba que el alcoholismo, el abuso sexual, e incluso los genocidios de los pueblos indígenas se heredan. Pero eso no es todo. También heredamos las experiencias emocionales positivas, por lo que si hemos recibido amor y apoyo de nuestra familia, nuestros descendientes lo heredarán junto con otros dones y talentos que hayamos recibido de nuestros ancestros físicos. Como por ejemplo el talento musical, el talento para las matemáticas, o tener un cuerpo fuerte y saludable. Y cuanto más honremos los dones que recibimos de nuestros ancestros, más se activarán para que los usemos en la vida cotidiana. Todos los dones de nuestros ancestros están disponibles para nosotros AHORA.

Sanar heridas ancestrales

Observemos la importancia de esto. Si sanas tus heridas ancestrales, al menos a nivel familiar, producirás un impacto positivo en todos los niveles de la herida, que puede ser a nivel cultural, religioso o nacional. Por ejemplo, muchos hijos de padres que vivieron guerras o fueron a escuelas residenciales tienen los mismos patrones de miedo y dolor que sus padres y abuelos. Otras familias llevan las heridas de la escasez, el divorcio, el abuso sexual o problemas amorosos o financieros. Los ancestros pueden ayudarnos a sanar esas heridas para liberarnos a nosotros y para liberarse ellos mismos y poder disfrutar plenamente de la belleza de la vida. Cuando el niño sana la herida, se produce un efecto a través del tiempo y el espacio en el que la herida ancestral también sana. Si esto te resulta difícil de creer, debes reconocer que el tiempo, tal como lo conocemos, no existe. En el mundo astral, que es donde se encuentran los ancestros, donde vamos en los sueños y entre las encarnaciones, el pasado y el futuro se unen en el presente. Por lo tanto, si sanamos nuestras heridas, también sanamos esos patrones no solo para nuestros descendientes sino para nuestros ancestros también. Es nuestra responsabilidad y nuestro privilegio hacer esto por nuestros descendientes, por nuestros ancestros y por nosotros mismos.

Por supuesto, tenemos libre albedrío para hacer esto o no. Pero cuando sanamos una herida en nuestra familia, se produce un efecto dominó mucho más grande de lo que imaginamos, ya que contribuye a la sanación de nuestra tribu y de nuestra nación. Así como nuestros ancestros físicos nos heredan sus rasgos físicos, nuestros ancestros espirituales trabajan con nuestra alma para ayudarnos a cumplir nuestro propósito, no solo en esta vida, sino en todas. A medida que honramos a nuestros ancestros espirituales, recuperamos fragmentos álmicos de vidas pasadas que podemos luego reintegrar al flujo psíquico que nos empodera en nuestra vida actual.

Cómo recibir la sabiduría ancestral

Los ancestros son importantes no solo por la sabiduría que ofrecen, sino por el viaje que es necesario hacer para conseguirla. Nos moldea para que seamos dignos de recibir su sabiduría; al mismo tiempo, recibir su sabiduría nos hace dignos. Los ancestros se revelan de a poco, dejándonos digerir cada bocado antes de darnos otro. Y como cualquier buen plato, cuando empezamos no podemos parar hasta terminarlo. Aunque es posible que no siempre seamos conscientes de su trabajo, los ancestros son excelentes estrategas para nuestro bien y para contribuir a la creación de un mundo consciente.

Cumplir nuestro propósito

Para cumplir plenamente nuestro propósito, debemos abrir las puertas de todas las partes de nuestro inconsciente. Y los ancestros están aquí para ayudarnos. Suelen guiarnos sutilmente en pequeñas cosas, como en reconocer sincronicidades. Por ejemplo, mi hijastra y mi madre cumplen años el mismo día, y mi hijastro adoptado cumple años el mismo día que su padre. Otra manera en la que los ancestros nos llaman la atención es mediante patrones que se repiten. ¿Te casaste... más de una vez... con una persona similar a tu madre o padre? ¿Te reencontraste con personas que conociste hace mucho tiempo? ¿Fracasas cada vez que intentas hacer cierta tarea o tienes éxito cada vez que intentas alguna otra? Si observamos estas "coincidencias", descubriremos conexiones ancestrales que necesitamos explorar. A medida que nos abrimos a estos conceptos, nos movemos más libremente en las frecuencias más altas del mundo astral y aumentan las sincronicidades, que nos dan claridad acerca de nuestro destino y de lo que se nos pide hacer para contribuir a la red de vida, ahora y eternamente.


 

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